Así se expresó la subsecretaria de salud, Brenda Vimo, en la entrega de certificados a los 26 alumnos y alumnas de la Escuela Mario Vecchioli, que integraron la primera cohorte del Programa "Promotores de salud y buena vida".
En la mañana de este miércoles, en el Salón Verde del Municipio, se llevó a cabo el acto de entrega de certificados a los 26 alumnos y alumnas de la Escuela Mario Vecchioli que integraron la primera cohorte del Programa "Promotores de salud y buena vida".
Esta actividad se enmarca en el Programa Buena Vida que lleva adelante la Subsecretaría de Salud de la Municipalidad de Rafaela. Como bien explicó la titular del Área, Brenda Vimo, "la Buena Vida es intenta generar hábitos saludables en los aspectos biológicos, social y psicológico y viene atrás del compromiso de mucha gente, de la Red de Prevención Local de Adicciones, de muchas reuniones, mucho esfuerzo y compromiso de las personas que forman parte de este equipo que depende de la Subsecretaría de Salud del gobierno municipal y está coordinado por Andrea Sleive. Cuando sumamos muchas fuerzas, el resultado siempre es positivo".
Antes de agradecer "a todos los que han venido, han participado y que se suman, porque es la manera que tenemos de hacer las cosas", la funcionaria destacó lo "importante de tener líderes positivos en el colegio y encontrar chicos con esa polenta y ese compromiso rafaelino".
La coordinadora del Programa, Andrea Sleive, recordó que "la red funciona desde hace tres años y trata de potenciar los recursos que tenemos en la ciudad de todos los que hacemos prevención, atención y reinserción social de las personas que tienen este problema. Es una red que no tiene precedentes", tras lo cual cedió la palabra a dos de las alumnas participantes.
"Comenzamos este proyecto el 5 de agosto cuando la profesora Ana Rosa nos presentó la problemática que había con los chicos de primer año", muchos de los cuales "cuando tenían un problema, recurrían a la droga o al alcohol. Entonces dijimos que sí, para concientizar a los chicos lo que provoca ahora en un futuro drogarse o consumir alcohol", relató una de ellas. "El vínculo que se creó con los chicos fue muy bueno. Terminamos el proyecto y los resultados fueron más que satisfactorios. Los chicos se abrieron a contarnos sus problemas, conflictos y esa confianza se construyó a través de los juegos, los hacíamos reír y estábamos con ellos. Fue un proyecto que me llenó el corazón", destacó la otra.
Tras realizar la entrega de certificados, el jefe de Gabinete Eduardo López, quien fuera uno de los iniciadores del Proyecto, expresó: "Los resultados de tantos esfuerzos se ven, están acá, en los papás, en los chicos, toda la comunidad educativa de la escuela y la gente que está trabajando. Toda la gente que tomó esto como propio y lo continuó más allá del mandato político".
"El programa inicia como un proyecto innovador para que sea financiado por el Sedronar fundamentalmente y a partir de ahí se fue construyendo esto que hoy es un presente excelente creo que en estos años que fueron transcurriendo. Los resultados quizás no los veamos en estadísticas, pero sí en cada uno de los espacios y momentos que hemos compartidos en las instituciones con las que trabajamos", agregó el funcionario, quien definió la mecánica del Programa como la de "una red de solidaridad".
"Ahí esta la clave de este continente que le queremos poner al problema. Y siempre mirándolo desde un punto de vista saludable, nunca diciendo mirá qué es lo que te hace la droga o el alcohol, sino diciendo mirá que hay una alternativa de vida familiar, de vida basada en vínculos, de vida basada en el amor, que hace a la prevención y a la solución de este problema. La verdad que a mi me llena de orgullo y me da muchísima felicidad. Lo único que tengo para decir es gracias", concluyó López.
